Diseñar sistemas de datos pensando en las personas

Mano digital con luces de neón y esfera amarilla flotante

En muchos entornos técnicos, los datos se tratan como un fin en sí mismos. Pero el verdadero valor de la ciencia de datos está en su capacidad de contar historias comprensibles.

Diseñar un sistema de datos es un acto de empatía: implica pensar quién lo usará, qué decisiones debe tomar y cómo puede entender lo que ve.
Una buena arquitectura no solo funciona: comunica claramente lo que importa.

La próxima frontera de la analítica no es más precisión o más velocidad, sino más claridad.
Porque los datos, sin contexto, solo generan más ruido.